César Alejandro Abraham Franco Frutos

Nuevamente, he acabado de leer otro libro recomendado por el Dr. Benjamín Fernández Bogado, lo hice a tiempo record, debido a que este sábado me dio el título de este libro y el de Vargas Llosa, y este viernes lo volveré a ver, y pretendo falsar sus creencias, erradicando así la postura de Magíster Dixit, o "Benjamin Fernández dixit". Que alguien con muchos conocimientos diga algo, no significa relativamente que eso sea verdad, ni la cantidad de creyentes de dichas pseudo-verdades.
El Camino del socialismo cuántico, es un libro escrito por Rolando Araya Monge, quien es ferviente adherente al liberacionismo de Costa Rica, una forma de caudillismo que gira en torno al Partido Liberación Nacional, afín al revisionismo o la socialdemocracia de Edward Bernstein y el Fabianismo británico.
La tesis principal del socialismo
cuántico trata de una ingeniería social que podría subdividirse en tres
enunciados:
1) El
espíritu, las ideas y las creencias de las personas constituyen un orden
implicado social que subyace a las instituciones y prácticas políticas y
económicas.
La noción de «orden implicado»
social, planteada a partir de la obra de David Bohm, permite ubicar una de las
bases constitutivas de esta propuesta, la cual diverge de la mayor parte del
trabajo de los políticos y sus partidos, centrado en trabajar en el orden
explicado de una realidad social formada por los sistemas políticos, los
modelos económicos, las instituciones, las leyes y las ideologías en general.
Pero la tesis básica del Socialismo Cuántico consiste en mostrar precisamente
cómo los hechos, los fenómenos sociales y la historia son manifestaciones de un
orden implicado, el crisol donde los valores, las creencias, las ideas, las
tradiciones y otros factores semejantes, se funden para manifestarse luego en
los factores que marcan el rumbo histórico.
Sólo la transformación de la mentalidad, el imperio de una nueva escala de valores, hará posible el salto hacia un orden social superior. La crisis política de hoy es esencialmente una crisis espiritual, y no tendrá cura con los remedios que sólo atacan los síntomas. La nueva escala de valores actuará en lo más profundo de la conciencia, en el orden implicado social, para generar las fuerzas capaces de iluminar otros horizontes. Ahí arrancan las condiciones básicas. Así se produce la argamasa con la cual se puede construir un orden social más feliz. La solidaridad, la hermandad, la igualdad, la paz interior y el amor son los principios básicos, las condiciones inexcusables en todas las realidades históricas o las premisas culturales para mover el carro de la historia hacia un orden social más justo.
3) Para
comprender el orden implicado se requiere un nivel superior de conciencia y de
desarrollo espiritual.
En este contexto de ideas se
comprende que, según el socialismo cuántico, solo los individuos (…) con un
elevado nivel de conciencia harán posible la unión entre la libertad y la
igualdad (…). Todo lo anterior se presenta vinculado a los contenidos de
la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica, pilares de la nueva física
y, por esa vía, del socialismo cuántico.
Me recuerda mucho al "Rey-Filósofo" de Platón, cuyas tesis básicas están fundamentadas en:
Me recuerda mucho al "Rey-Filósofo" de Platón, cuyas tesis básicas están fundamentadas en:
-
Es posible el conocimiento objetivo del bien;
-
No todos los hombres están capacitados para alcanzar dicho saber;
-
Sólo los que lo consiguen están cualificados para dirigir la sociedad;
-
La ciencia del Bien se incluye en la filosofía.
Ahora la crítica, es importante
observar que el traslado de conceptos de los conceptos de la cosmovisión física
cuántica al análisis social histórico requiere el desarrollo pormenorizado de
la epistemología de las disciplinas sociales y de la física contemporánea. Lo
cual no es abordado.
Al postular la correlatividad de
la Teoría de la relatividad, la mecánica cuántica y el socialismo, Araya,
realiza un Argumentum ad Verecundiam o tal vez ad Ignoratiam, intentando con
palabras científicas y mediante su posición política, confundir al lector y
lograr así su apoyo y caudillismo. Es un caos imaginativo, olvidando que la
física está en constante proceso de crecimiento, que es un paradigma
completamente emergente, y al ser un paradigma, provisional.
El término “orden implicado”, por
ejemplo, tan importante en el socialismo cuántico, se refiere al nivel
subatómico de la realidad, las ecuaciones de la mecánica cuántica lo describen
y tal descripción no requiere introducir la mente, la conciencia o la sociedad.
Se conoce, además, que la nueva física está lejos de un consenso sobre la
índole de la realidad subatómica y que la idea de orden implicado no es la
única interpretación posible de la mecánica cuántica.
El socialismo cuántico se enamora
del término “orden implicado”, decide casarse con la mecánica cuántica, cree
ver en la nueva física la comprobación experimental del misticismo oriental y
elige, a contrapelo del estado actual del pensamiento científico y de las
disciplinas sociales, un lenguaje que pretende ser la síntesis de la nueva
física y la sociedad, cuando, en realidad, es una ficción generada en el ámbito
político.
“Existe un orden implicado en la
naturaleza, la historia y la sociedad, cuya verdad puede ser descifrada
mediante el conocimiento poseído por un pequeño grupo de seres humanos”.
Pasar de un razonamiento como el
anterior a la decisión de imponerlo al resto de los mortales, es solo cuestión
de tiempo. Los dictadores son expertos en ese arte. Si el conocimiento del
dictador es superior al que ostentan los otros seres humanos entonces, por el
bien de ellos, conviene que se eleven hasta su nivel de conciencia, no importa
si lo hacen por la fuerza o la manipulación educativa, pura ingeniería social.
En el socialismo cuántico se
afirma algo muy parecido al despotismo, se indica que solo individuos con un
nivel de conciencia superior están en condiciones de conocer el orden social
implicado y que solo ellos pueden unir la libertad y la igualdad. Sólo el
Político Cuántico cuya conciencia es superior a la del resto de los mortales,
motivo por el cual tienen la misión de transformar la mente de quienes, para su
desgracia, no poseen el nivel de conocimiento que ellos ostentan.
Además, podemos encontrar otra
insuficiencia en el libro que determina que el socialismo cuántico sea
definido, a lo sumo, como una categoría ética. ¿Cómo puede hablarse del
significado moral del socialismo sin aclarar sus implicaciones en el ámbito de
la teoría del capital, el interés, la producción, la distribución, la gestión
administrativa o la revolución tecnológica.
Al menos Marx intentó resolver
problemas concretos de la teoría social mediante metodologías e instrumentos
técnicos de análisis; él era un creador de estructuras analíticas que falló en su
conclusión, pero quienes ahora utilizan el vocablo “socialismo” no pasan de
balbuceos generalistas, casi infantiles, como decir que el socialismo cuántico
es igual a democracia radical multiplicado por amor al cuadrado.
Sc=Dr.A2